Arquitectura 2005

Concluido el primer lustro del milenio se hace patente que la velocidad de los cambios es cada vez mayor así como la dificultad para entenderlos, apreciamos más sus apariencias, aunque la trascendencia de sus contenidos resulten más decisivos.

Así ocurre en la Lima de hoy, mezcla de confusión, frustración y evasiva euforia, atmósfera paulatinamente evidente también en Arequipa, Trujillo, Chiclayo, Cusco no, Cusco es un escenario aparte, síntesis de superlativo cosmopolitismo, de tradiciones impregnándose de business y de avaricia desafiando la eternidad de la piedra.

La apacible provincia haciéndose mito.

Macroeconomía que "chorrea"

El año concluido ha mostrado la generalizada decadencia anímica de la sociedad peruana. La corrupción tolerada y hasta promovida, el insensible pragmatismo empresarial, la sociedad civil entre indiferente, nihilista, cínica y derrotista, constituyen muestras clamorosas de la anomia, fragilidad y desintegración de la sociedad peruana.

La decadencia material evidente en la selectiva y extendida pauperización, motivada por el modelo económico y la calidad e ideología de la elite política. El "chorreo", esa desafortunada metáfora creada por la propia tecnocracia, la simboliza patéticamente.

El irrelevante desempeño de los nacientes gobiernos regionales, la carencia de liderazgo e identidad de la desubicada elite política -por partida doble, no nacionalista y antinacionalista-, cuyos distintos estamentos forman la corte de privilegios, despilfarro e impunidad que los ha convertido en provocadores dinamiteros de la democracia.

La exhibición de las cifras macroeconómicas (1.49% de inflación anual, 6.49% de incremento del PBI, 12.8% en la construcción...) las promesas y espejismos de los nuevos enclaves económicos (Camisea, Bayóvar, Vías interoceánicas...), mostraron su eficacia, y por eso mismo el desenfado gubernamental.

Todo eso explica la provocadora exhibición de políticos del más alto nivel habituados a la actividad delictiva, promoviendo su reelección, confiados en las distintas manifestaciones de la fragilidad ciudadana.

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